Masajes a domicilio

Para una máxima relajación, no hay mejor sitio que tu propia casa.

Déjate llevar con nuestras sesiones de masajes

En Pribeauty podrás encontrar varios tipos de servicios de masajes:Relajante/ Antiestrés: Ayuda a aliviar las consecuencias de una situación de estrés, consiguiendo liberar una gran parte de las tensiones acumuladas y aumentar, por lo tanto, tu rendimiento laboral y personal, tanto a nivel físico como intelectual.Deportivo: Se utiliza antes y después de practicar un deporte para calentar y aflojar los músculos. También para rehabilitarse de lesiones, mejorar el rendimiento y la flexibilidad y mejorar el balance muscular.Prenatal: Ayuda a aliviar la incomodidad producida por el embarazo. Si recibimos masajes a menudo durante el embarazo, probablemente el parto sea mucho más fácil. Luego del nacimiento, ayudan a equilibrar el cuerpo de la nueva madre y a cuidar mejor de su bebé.Aromaterapia: Esta terapia combina la aromaterapia y los masajes, dos tratamientos muy antiguos. En este masaje, los aceites esenciales son incluidos para masajear la piel, dejando el aroma en el aire. Esto nos permite aliviar aún más la tensión, reducir el dolor y la inflamación, mejorar el humor, mejorar la digestión y evitar la congestión nasal.Quiromasaje: Permite detectar, corregir y prevenir problemas a nivel lumbar, es la opción indicada para remediar dolores en la espalda y cuidar la salud de nuestro sistema lumbar. Tiene muchos beneficios cuando su tratamiento se lleva a cabo adecuadamente y es muy popular por ejemplo en el deporte y en el embarazo.Reductor: Ayuda a eliminar el acumulo de grasa localizada y a la vez, estilizar el contorno de la figura logrando una silueta más estética. Es ideal para deshacerse de la grasa localizada no deseada. Se trabajan las zonas con mayor cantidad de grasa del cuerpo, provocando calor con especiales movimientos que ayudan a disolver el tejido adiposo.Circulatorio: La finalidad es la de activar el riego sanguíneo y linfático favoreciendo el intercambio celular. Al movilizar los líquidos corporales, se consigue por un lado, que los nutrientes lleguen mejor a las células, y por otro, que las toxinas circulantes alcancen los órganos y ganglios encargados de eliminarlas